Ajedreces damasquinados
Orígenes: Los orígenes tanto de estilos como de colores apuntan a oriente, de ahí que esta artesanía se haya asociado a Damasco. Pero es cierto que se realiza de manera exclusiva en Toledo, España.
Quizás haya sido una mezcla de culturas lo que dio lugar al damasquino Toledano. No hay que olvidar que, Alfonso VI conquistó Toledo en el año 1085. La tolerancia de los reyes castellanos cristianos con musulmanes y judíos, facilitaron este comercio cultural que dio lugar a la escuela de traductores de Toledo. Una lección de convivencia que permitió el renacimiento filosófico, teológico y científico, primero de España y luego de todo el occidente cristiano. Se podría decir que Toledo fue el Google medieval.
Toledo, capital de distintos reinos, unas veces árabes, otras cristianas, adquirió renombre mundial, por la alta calidad de sus artesanías, espadas, armaduras y las decoraciones adamascadas que se convertían en objetos únicos y de auténtico lujo.
La Técnica: Consiste en aplicar finas capas de oro puro de 24 k y plata de 925 sobre una superficie de hierro o acero dulce.
El primer proceso, es crear una picadura fina en la superficie a damasquinar. Este paso actualmente se realiza por la aplicación de ácidos u otros procedimientos semejantes.
Diseños: Existen múltiples diseños, de estilo geométrico, floral, renacentista, escenas típicas y monumentos.
Mediante plantillas, se transfiere un perfil del diseño a realizar, este servirá de guía para ir rellenando con las láminas de oro y plata los espacios.
Los materiales empleados, son láminas de oro de 24 kilates y plata de 925 de 3 micras de espesor.
La incrustación se realiza con martillo y cinceles, es un proceso manual hasta conseguir la unión de los metales preciosos al acero y que todo forme un solo cuerpo.
El color negro empavonado. Consiste en aplicar un baño de sosa caustica licuada a 1200º, este proceso cambia el color del hierro, pasa de gris a negro, así se consigue un mayor contraste entre el fondo y el diseño.
El relieve: Los profesionales lo denominan repasado. Se trata de cincelar y bruñir los diseños, creando efectos 3D mediante brillos y relieves a las aplicaciones de oro y plata.
El damasquino de Toledo, fue una artesanía muy solicitada y reconocida durante la época medieval y renacimiento como símbolo de lujo y riqueza. Se decoraban espadas, puñales, armaduras, objetos decorativos, ánforas, platos y todo tipo de joyas.